Publicado el

90% menos riesgo de demencia con un simple hábito

90% menos riesgo de demencia con un simple hábito

Si supieras que puedes reducir el riesgo de demencia hasta un 90%, ¿le dedicarías 30 o 45 minutos a un hábito saludable?

Y considera también que, además de prevenir la demencia, ese hábito también ayuda a tener una mejor salud cardiovascular, inmunológica, osteoarticular y gozar de una mejor calidad de vida en forma permanente.

¡Presta atención a lo que estoy por revelarte!

Buenas noticias en la prevención de la demencia

De acuerdo a un estudio publicado en Neurology , la revista de la Academia  Americana de Neurología, las mujeres en buena forma física tienen casi un 90 por ciento menos de probabilidades de desarrollar demencia. ¡Y no se trata de convertirse en atletas!

El estudio estuvo a cargo de Helena Hörder, Ph.D. de la Universidad de Gotemburgo (Suecia) y determinó que las mujeres con una buena condición física en la mediana edad tenían casi un 90 por ciento menos de probabilidades de desarrollar demencia décadas después, en comparación con las mujeres que estaban moderadamente en forma.

Para determinar estos datos, la investigación midió la aptitud cardiovascular de las mujeres basándose en una prueba de ejercicio físico aeróbico.

Libres de enfermedad mental por once años más

El estudio sueco observó que cuando las mujeres con una mejor condición física desarrollaron demencia, lo hicieron en un promedio de once años más tarde que las mujeres que estaban moderadamente en forma; los datos concretos indican que esto ocurrió a los 90 años en lugar de los 79 de las mujeres que tenían media o baja condición física.

La autora del estudio Helena Hörder, Ph.D, afirmó:

“Estos hallazgos son emocionantes porque es posible que mejorar la aptitud cardiovascular de las personas en la mediana edad podría retrasar o incluso evitar que desarrollen demencia.”

“Sin embargo, este estudio no muestra causa y efecto entre la condición física cardiovascular y la demencia, solo muestra una asociación. Se necesita más investigación para ver si una mejor condición física podría tener un efecto positivo en el riesgo de demencia y también para observar cuándo en el transcurso de la vida, un alto nivel de condición física es lo más importante .”

¡Bueno! Considerando todos los beneficios del ejercicio físico, yo no pienso esperar un dictamen científico definitivo para cuidarme con este recurso que solo puede traer beneficios.

Metodología del estudio

Se realizó un seguimiento a 191 mujeres con una edad promedio de 50 años y a todas se les pidió que hicieran una prueba de ejercicio en bicicleta hasta llegar al agotamiento y medir su capacidad cardiovascular máxima.

➡  La carga de trabajo máxima promedio se midió en 103 vatios.

➡  Un total de 40 mujeres cumplieron con los criterios de un alto nivel de condición física con 120 vatios o más.

➡  Un total de 92 mujeres estaban en la categoría de condición física media entre 80 y 120 vatios.

➡  59 mujeres estaban en la categoría de bajo estado físico (definida como una carga de trabajo máxima de 80 vatios o menos) o bien suspendieron sus pruebas de ejercicio debido a presión arterial alta, dolor en el pecho u otros problemas cardiovasculares.

Seguimiento

En los siguientes 44 años, las mujeres se sometieron a pruebas de demencia seis veces, encontrándose que:

➡  44 ​​de las mujeres desarrollaron demencia.

➡  El cinco por ciento de las mujeres en buena forma física desarrollaron demencia, en comparación con el 25 por ciento de las mujeres en forma moderada y el 32 por ciento de las mujeres con baja forma física.

Es decir que las mujeres en buena forma física tenían hasta un 88 por ciento menos de probabilidades de desarrollar demencia que las mujeres en forma moderada o baja.

Entre las mujeres que tuvieron que suspender la prueba de ejercicio debido a problemas, el 45 por ciento desarrolló demencia décadas después.

Conclusiones provisorias

La investigadora principal, afirmó:

“Esto indica que pueden estar ocurriendo procesos cardiovasculares negativos en la mediana edad que podrían aumentar el riesgo de demencia mucho más tarde en la vida.”

También evita aventurarse con conclusiones definitivas porque considera las limitaciones del estudio que incluyen un número relativamente pequeño de mujeres involucradas y todas de Suecia; además, el nivel de condición física de las mujeres se midió solo una vez, por lo que no se registró ningún cambio en la condición física a lo largo del tiempo.

Rhodiola, potente adaptógeno para mantener el rendimiento

Traducido y adaptado de las fuentes mencionadas por Pablo de la Iglesia.

Physically fit women nearly 90 percent less likely to develop dementia. American Academy of Neurology. Medical Xpress. (04/2018)
Jenny Smiechowski. How the swedes reduce dementia risk by 90 percent. Easy Health Options.  

Publicado el

Suplementos dietéticos, contra el COVID-19 y otras afecciones respiratorias

Suplementos dietéticos contra el COVID-19 y otras enfermedades respiratorias

Los suplementos dietéticos pueden ayudar a reducir el total de las enfermedades respiratorias.

Aquellos complementos nutricionales que contienen vitaminas C y D y otros micronutrientes, a veces en cantidades que exceden los niveles recomendados por las autoridades sanitarias del gobierno para cubrir la RDA (dosis diaria recomendada), son un recurso seguro, eficaz y de bajo costo para ayudar a su sistema inmunológico a combatir el COVID-19 y otras enfermedades agudas del tracto respiratorio.

Estas afirmaciones corresponden a Adrian Gombart, investigador del Linus Pauling Institute, centro dependiente de la Oregon State University (USA) y se basan en un artículo publicado en la revista Nutrients bajo el título El estado nutricional óptimo para un buen funcionamiento del sistema inmunológico es un factor importante para protegerse contra las infecciones virales.

En esta investigación del Linus Pauling Institute, junto con colaboradores de la Universidad de Southampton (Reino Unido), la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) y el Centro Médico Universitario (Países Bajos), afirman que los funcionarios de salud pública deberían emitir un conjunto claro de recomendaciones nutricionales para complementar los mensajes sobre el papel del lavado de manos y las vacunas en la prevención de la propagación de infecciones.

Adrian Gombart, profesor de bioquímica y biofísica en la Facultad de Ciencias de OSU e investigador principal del Linus Pauling Institute afirmó:

“En todo el mundo, las infecciones agudas del tracto respiratorio matan a más de 2,5 millones de personas cada año”

Y agrega:

“Mientras tanto, hay una gran cantidad de datos que muestran el papel que desempeña una buena nutrición en el apoyo al sistema inmunológico. Como sociedad, debemos hacer un mejor trabajo para transmitir ese mensaje junto con otros mensajes importantes y más comunes.”

Los suplementos dietéticos más destacados

Los investigadores han resaltado que ciertas vitaminas, minerales y ácidos grasos específicos cumplen roles que favorecen el buen funcionamiento de la inmunidad natural.

Por supuesto, la primera fuente debe obtenerse de los alimentos, razón por la cual siempre enfatizamos la importancia excluyente de procurar mejorar nuestra alimentación día a día.

Sin embargo, debido a exigencias puntuales, enfermedades, estrés, contaminación ambiental, entre otros factores, con frecuencia nuestras reservas suelen agotarse o su consumo es insuficiente.

Aquí es donde los suplementos dietéticos pueden jugar a nuestro favor, libres de efectos iatrogénicos potenciales y a muy bajo costo.

Entre ellos destaca los siguientes:

  • Vitamina C
  • Vitamina D
  • Zinc
  • Ácido docosahexaenoico (DHA), presente en el aceite de pescado.

“El papel que desempeñan las vitaminas C y D en la inmunidad son particularmente bien conocidos.”

“La vitamina C tiene funciones en varios aspectos de la inmunidad, incluido el crecimiento, la función de las células inmunitarias y la producción de anticuerpos.”

Los receptores de vitamina D en las células inmunes también afectan su función. Esto significa que la vitamina D influye profundamente en su respuesta a las infecciones.”

“El problema es que la gente simplemente no está comiendo suficiente cantidad de estos nutrientes. Esto podría destruir su resistencia a las infecciones. En consecuencia, veremos un aumento de las enfermedades y todas las cargas adicionales que acompañan en consecuencia.”

Recomendaciones del Linus Pauling Institute

Los investigadores instan a consumir no solo  un multivitamínico de amplio espectro a diario, sino también suplementos dietéticos con dosis de 200 miligramos o más de vitamina C (más altas que las pautas sugeridas por el gobierno de EE UU de 90 miligramos para hombres y 75 para mujeres).

Para la vitamina D recomiendan 2,000 unidades internacionales, en lugar de las 400 a 800 que se recomiendan según la edad.

Estas dosis son muy conservadoras y seguras para una recomendación general y están por debajo de lo que suelen prescribir la mayoría de los profesionales de la salud integrativa especializados en nutrición ortomolecular.

La nutrición hace la diferencia

“Hay mucho en juego”, señala Adrian Gombart. Argumenta que considerando que cada año, la influenza o gripe por sí sola hospitaliza a millones y mata a varios cientos de miles en todo el mundo, el consumo de suplementos dietéticos tiene el potencial de hacer una diferencia muy importante.

“Se han desarrollado varias prácticas estándar de salud pública para ayudar a limitar la propagación y el impacto de los virus respiratorios: lavarse las manos con regularidad, evitar los que muestran síntomas de infección y cubrirse al toser”, afirma el investigador. “Y para ciertos virus como la influenza, hay campañas de vacunación anuales”.

No hay duda de que las vacunas, cuando están disponibles, pueden ser efectivas, pero no son infalibles, dice.

En mi opinión, estas deberían someterse a rigurosas investigaciones independientes que midan su costo-beneficio y sus resultados se comparen con suplementos dietéticos como los mencionados y otros con propiedades antibacterianas e inmunoestimulantes. Pero ese es tema para otra ocasión.

Y Gombart enfatiza que las prácticas actuales de salud pública que indican el distanciamiento social, la higiene y las vacunas, necesitan estrategias complementarias y un enfoque nutricional en el sistema inmunológico podría ayudar a minimizar el impacto de muchos tipos de infecciones.

Y finaliza:

“La situación actual con COVID-19 y la cantidad de personas que mueren por otras infecciones respiratorias dejan en claro que no estamos haciendo lo suficiente.”

“Recomendamos encarecidamente a los funcionarios de salud pública que incluyan estrategias nutricionales en su arsenal”.

Publicado el

AZÚCAR, ladrón de vitamina C

Azúcar, ladrón de vitamina C

Menos azúcar y más vitamina C. Este es un punto importante a trabajar en favor de nuestra salud inmunológica y el siguiente artículo de Joyce Hollman nos brindará algunas claves.

¿Cómo el azúcar roba tu vitamina C?

Mi papá fue un hombre adelantado a su tiempo.

Él nunca fue a la universidad; condujo un camión de reparto de periódicos durante 35 años para mantener a su familia.

Cuando no estaba trabajando o durmiendo, mi papá leía con voracidad. Siempre estuvo abierto a nuevas ideas, especialmente sobre salud y superación personal.

Uno de sus libros favoritos fue Cómo vivir más tiempo y sentirse mejor , de Linus Pauling, el químico que ganó dos veces el Premio Nobel. Debido a ese libro, mi hermana y yo tomamos tabletas de vitamina C todos los días durante gran parte de nuestra infancia.

Aunque Linus Pauling fue posiblemente el principal químico de su tiempo, algunos lo tildaron de charlatán, principalmente debido a las afirmaciones que hizo sobre la vitamina C.

Pero teniendo en cuenta que Pauling tomó dosis muy altas de vitamina C diariamente y vivió hasta los 93 años, espero que estés dispuesto a aprender más sobre esta increíble vitamina y la sorprendente razón por la que su cuerpo puede no estar obteniendo lo suficiente.

Una vitamina “esencial”

Pauling afirmó que la vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, no era una vitamina en absoluto, sino una sustancia esencial que la mayoría de los animales fabrican en sus propios cuerpos.

Propuso que, debido a un gen mutado hace mucho tiempo, los humanos ya no podemos fabricar nuestra propia vitamina C, sino que debemos obtenerla de fuentes externas, es decir, alimentos y suplementos.

No solo eso, Pauling afirmó que la medicina convencional había estado ignorando durante mucho tiempo las investigaciones que sugerían que altas dosis de vitamina C podrían ser una cura para muchas enfermedades, incluido el cáncer y las enfermedades cardíacas.

Pero la profesión médica se burló de él, dando a entender que un químico no podría entender las complejidades de la ciencia médica.

Avance rápido hasta 2020, cuando los médicos de 23 hospitales de Nueva York están administrando 1.500 miligramos de vitamina C intravenosa inmediatamente después de ser admitidos, y tres o cuatro veces al día después de eso a sus pacientes con COVID-19 con la esperanza de evitar la respuesta inflamatoria conocida como una tormenta de citocinas que está matando a muchos pacientes con esta enfermedad.

Pero no busques ese frasco de vitamina C todavía…

Primero, querrás saber sobre algo que puedes estar haciendo y que hará de tu mejor intento por cuidarte algo completamente inútil.

Su importancia para nuestra inmunidad

Para utilizar eficazmente el poder antioxidante de la vitamina C para combatir el estrés oxidativo, nuestros glóbulos blancos necesitan hasta 50 veces más vitamina C dentro de sus paredes celulares que en el plasma sanguíneo circundante.

Nuestro tracto respiratorio está especialmente lleno de glóbulos blancos llamados macrófagos que protegen contra los gérmenes que respiramos. Y su acción depende de la vitamina C.

La vitamina C también es importante para la producción corporal de interferones , sustancias que apoyan la comunicación entre las células y evitan que los virus se repliquen una vez que están dentro de una célula.

¿Fue esto alguna vez más importante que ahora?

¿Más antibióticos o menos azúcar?

 

El azúcar y la vitamina C compiten por entrar en nuestras células

En la década de 1970, los investigadores encontraron que el azúcar y la vitamina C ingresan a nuestras células utilizando la misma vía, conocida como receptores Glut-1 . Esto tiene sentido, ya que los animales que fabrican vitamina C en sus cuerpos usan glucosa para hacerlo.

Solo hay un problema.

Los receptores Glut-1 prefieren la glucosa a la vitamina C. Esto significa que, cuando se les da la oportunidad, siempre elegirán el azúcar en lugar de la vitamina C.

No solo eso: consumir demasiada azúcar puede resultar en aún más radicales libres, que requerirán aún más vitamina C para neutralizarlos.

Pero el azúcar bloquea la entrada de vitamina C en nuestro sistema. El azúcar llega primero y se adhiere a esos receptores, dejando poco o ningún punto de entrada para la vitamina C.

Suplementos y alimentos que te aportarán mucha vitamina C

Entonces: ¿Qué podemos hacer con todo esto?

Bueno, hay algunas cosas:

Primero, reduce el azúcar donde puedas y observa la composición de los ingredientes de los alimentos para ver dónde se esconde*.

A continuación, toma suplementos de vitamina C y olvídate de las tonterías que leen los escépticos médicos que le dicen que no hay razón para buscar nutrientes fuera de los alimentos. Acabas de aprender una muy buena razón para complementar que no están tomando en consideración.

Los suplementos de cereza acerola y rosa mosqueta también son ricos en vitamina C. ¡Pero asegúrate de que los suplementos que estás tomando no estén hechos con azúcar!

Eso sería lo mismo que no tomarlos en absoluto.

¿Cuánto deberías tomar?

La vitamina C es soluble en agua, por lo que es muy poco probable que sufras una sobredosis. Todo lo que tu cuerpo no necesita se excreta simplemente en la orina.

Personalmente, tomo 2.000 mg al día sin efectos secundarios (los habituales son diarrea y náuseas). Según la Escuela de Salud Pública TH Chan (Harvard), ese es el nivel máximo de ingesta tolerable (la ingesta diaria máxima que es poco probable que cause efectos nocivos en la salud**).

Vitamina C: segura y eficaz

 

Pero la vitamina C está disponible en una amplia variedad de alimentos (además de naranjas y toronjas). Algunos pueden sorprenderte:

  • Chiles
  • Guayabas
  • Pimientos dulces amarillos y rojos
  • Tomillo fresco
  • Espinaca
  • Mostaza
  • Col rizada
  • Coles de Bruselas
  • Brócoli
  • Kiwi
  • Caquis
  • Papayas
  • Fresas
  • Patatas dulces (batata o boniato)
  • Tomates

Joyce Hollman, tomado de su original en inglés en el magazine Healthy Living:
How sugar steals your vitamin C

Notas:
* En realidad, tu mejor opción es evitar los alimentos ultraprocesados con etiquetado y volver a los alimentos frescos e integrales; si no se la agregas tú, difícilmente tendrás problemas por el exceso de azúcar.
** Esto no quiere decir que uno no pueda consumir más sin inconvenientes, sino que no causa efectos secundarios (menores en casi todos los casos: diarreas, molestias digestivas…).

Fuentes:
Cómo el azúcar sabotea su ingesta de vitamina C – LivOn Lab
Vitamina C, Linus Pauling tenía razón todo el tiempo. La opinión de un médico – Medical News Today
Fortalece tu sistema inmunológico con vitamina C – Salud y ciencia

Publicado el

¿Más antibióticos o menos azúcar?

¿Más antibióticos o menos azúcar?

Menos azúcar! Los antibióticos indiscutiblemente han salvado muchas vidas, pero hoy en día se abusa de ellos; una forma de reducir su consumo y necesidad es controlar el consumo de azúcar y alimentos refinados.

La nutricionista ortomolecular Cala Cervera, afirma en su libro Candidiasis crónica, tu amiga del alma:

Los antibióticos se prescriben para tratar gripes, cuando se sabe que este tipo de fármaco no actúa sobre los virus. La razón detrás de esto es evitar las infecciones bacterianas que pueden aparecer durante un proceso gripal. Sin embargo, nunca se aconseja al paciente eliminar el azúcar o un exceso de alimentos dulces, los cuales alimentan a las
bacterias responsables de dichas infecciones.

Los dentistas llevan años explicándonos que el azúcar genera que las bacterias de nuestra boca produzcan ácido, y este ácido es el que causa las caries.

Por el contrario, esta relación azúcar/bacteria/acidez no se aplica para el resto de bacterias oportunistas en el organismo. Por supuesto, no es tan rentable para la industria farmacéutica que tratemos, evitemos o aliviemos ciertas enfermedades con la alimentación, que vendiendo medicamentos.

Las compañías farmacéuticas son la principal fuente de información de los médicos y, a su vez, estas dependen de ellos para hacer crecer su negocio. No es de extrañar que esta información tan sencilla y básica apenas se recomiende en las consultas médicas.

Hace años, cuando regresé a vivir a España, una publicista me ofreció ser la imagen de un edulcorante que querían introducir en España. Sin dudarlo le dije que no, no quería hacer publicidad de nada y menos de un edulcorante. Ella intentó explicarme las bondades de este nuevo producto y me dio a leer un informe comparativo entre dicho edulcorante y el azúcar.

Realmente la cantidad de hojas donde se hablaba del daño que causaba el azúcar (diabetes, caries, cáncer, etc) era abrumadora, pero lo que me dejó perpleja fue saber que ¡detrás del nuevo edulcorante estaba la misma empresa que también fabricaba el azúcar! O sea, la industria de la alimentación sabe perfectamente los efectos desastrosos del azúcar y aún así nos bombardea con alimentos que la contienen.

Lo mismo pasa con la industria farmacéutica. No interesa que con un cambio de alimentación se solucione el colesterol o una diabetes II o la hipertensión. Es mucho más rentable tener clientes dependiendo de una medicación de por vida. Por eso, precisamente por eso, la información no llega a los médicos ni a los consumidores.

Tomado del libro Candidiasis Crónica, tu amiga del alma, disponible en AMZN USA y AMZN ES

Otros artículos relacionados:

Antibióticos con precaución

Candidiasis e intoxicación por acetaldehído

Publicado el

Reducir la inflamación sin fármacos

Reducir la inflamación y modularla naturalmente.

La inflamación parece un síntoma tan benigno y común, ¿no es así? Te golpeas la rodilla y se hincha, como resultado de que tu sistema inmunológico intenta curar la lesión. Pero, en realidad, esa misma respuesta inflamatoria puede volverse loca y causar más daño con la misma facilidad. Aún así, pocas personas se dan cuenta de que saber cómo reducir la inflamación puede tener un gran impacto en su salud.

Me recuerda el dicho “dale una pulgada y tardará una milla”. Porque una vez que se afianza, lo cual es fácil porque está alimentado por el estrés, la falta de sueño, el azúcar, la contaminación y muchas otras amenazas modernas, puede arruinar por completo su salud.

Desde la diabetes y las enfermedades renales hasta los problemas autoinmunitarios, las enfermedades cardíacas e incluso el cáncer, montañas de investigación han colocado la inflamación en la raíz de la enfermedad.

La inflamación puede incluso ser el factor decisivo en si experimenta un caso grave de COVID-19, gracias a la capacidad del virus de provocar una tormenta de citocinas capaz de destruir los órganos de su cuerpo y coagular su sangre.

Claro, puede tomar antiinflamatorios de venta libre todos los días, o incluso medicamentos recetados más fuertes. Pero eso no me parece algo que vaya de la mano con un estilo de vida saludable, especialmente considerando los efectos secundarios. Esos medicamentos en personas con artritis se han relacionado con problemas cardíacos.

Frenar la inflamación no requiere un puñado de píldoras al día. Entonces, hablemos de formas más saludables de combatir esta teoría unificadora de la enfermedad …

El ejercicio deja a la molécula proinflamatoria impotente

Gracias a una nueva investigación de ingenieros biomédicos de la Universidad de Duke, ahora sabemos que el ejercicio podría ser una de las formas más sencillas y sin medicamentos de reducir la inflamación que causa enfermedades.

Así es como lo demostraron

Crearon músculo cultivado en laboratorio (un esfuerzo único en su tipo) que simula perfectamente los músculos del cuerpo humano. De esta manera, pudieron ver exactamente qué le sucede a los músculos cuando se inicia la inflamación en el cuerpo, y cómo cambian las cosas cuando comienzas a moverlos.

El equipo inundó ese músculo desarrollado en laboratorio con una molécula proinflamatoria conocida como interferón-gamma, que causa una inflamación tan severa que conduce al desgaste y disfunción muscular. También es la molécula inflamatoria en el corazón de una tormenta de citocinas inducida por COVID, solo para que sepa lo poderosa que es.

Efectivamente, durante ese experimento, el músculo desarrollado en el laboratorio se hizo cada vez más pequeño y se debilitó.

A continuación, los investigadores volvieron a aplicar interferón-gamma, pero esta vez también sometieron al músculo a un régimen de ejercicio estimulándolo con un par de electrodos.

El músculo no solo creció y se fortaleció, sino que pareció inmune a los efectos de la inflamación crónica que de otro modo habría causado la molécula.

Nenad Bursac, profesor de ingeniería biomédica en la Universidad de Duke afirmó:

“Al hacer ejercicio, las propias células musculares se oponían directamente a la señal proinflamatoria inducida por interferón-gamma, lo que no esperábamos que sucediera”

Eso hace que mover los músculos no solo sea una manera poderosa sino también fácil de combatir la inflamación.

Más consejos sobre como reducir la inflamación

Incluso si no está preparado para hacer ejercicio intenso, pequeñas cantidades de ejercicio todos los días, como dar un paseo, hacer las tareas del hogar o trabajar en su jardín, podrían ayudar a tener un impacto en el nivel de inflamación de su cuerpo.

Pero considerando el daño por el que es bien conocida la abominación inflamatoria, es una buena idea agregar nutrientes que combaten la inflamación a su dieta diaria. Algunos de los mejores incluyen los siguientes complementos nutricionales.

Omega-3

Se ha demostrado que los omega-3 que se encuentran en el aceite de pescado ayudan a reducir los niveles de moléculas inflamatorias conocidas como citocinas y eicosanoides en su cuerpo. Y los estudios han relacionado una mayor ingesta de omega-3 con niveles más bajos de inflamación.

Omega 3 EPA+ Anastore (UE)

Super Omega 3 Amazon Elements (USA)

Propiedades de los Omega 3 en el autismo

Vitamina D

Otro suplemento que se cree que juega un papel en la modulación de las citocinas inflamatorias y las células inmunes que están relacionadas con el desarrollo de enfermedades relacionadas con el sistema inmunológico es la vitamina D. La D3 no es solo la vitamina del sol, es una potencia que estimula el sistema inmunológico y modula la inflamación.

Vit. D3 vegana Anastore (UE)

Vitamina D3 Healthy Origins (USA)

Aceite de semilla de comino negro

Este es un suplemento que muchas personas nunca han oído hablar de él, sin embargo, es uno de los más importantes disponibles para brindar apoyo inflamatorio.

Los dos ingredientes activos más potentes de la semilla de comino negro son la timoquinona y la timohidroquinona, que actúan como inmunomoduladores para ayudar a calmar la inflamación e incluso ayudar a prevenir la activación de los desencadenantes del dolor en todo el cuerpo.

Semillas de comino negro orgánicas Anastore (UE)

Aceite vegetal PPF y Bio de comino negro Essenciales (UE)

Aceite de semillas de comino negro Now Supplements (USA)

Cúrcuma

La cúrcuma es una hierba india de 4000 años de antigüedad que se ha investigado por su capacidad para modular el interruptor NF-kb, el regulador maestro que emite señales y activa y desactiva la respuesta inflamatoria del cuerpo. Esto ayuda a garantizar que su inflamación se active cuando la necesite, como cuando está lesionado, pero no siga funcionando cuando la amenaza desaparezca.

Curcugreen Anastore (UE)

Curcumin complex Amazon Elements (USA)

Cúrcuma, potente por donde la mires

Jengibre

Según los Institutos Nacionales de Salud:

“Se informó que el extracto de jengibre y el extracto enriquecido con gingerol exhiben efectos analgésicos y antiinflamatorios potentes”. 

Es muy popular entre las personas que padecen artritis reumatoide y afecciones inflamatorias que afectan el intestino.

Jengibre ecológico Anastore (UE)

Extracto de raíz de jengibre Now Supplements (USA)

 

Recuerde, la inflamación es un factor subyacente que contribuye a la mayoría de las enfermedades. Pero eso no significa que estemos atrapados con la inflamación o esas enfermedades. Hay formas naturales de combatir la inflamación, sentirse mejor y vivir más saludable.

Autor: Virginia Tims-Lawson
Extractado de su fuente original en inglés: The best non-drug way to reduce inflammation

Fuentes bibliográficas:

La inflamación crónica en la etiología de la enfermedad durante toda la vida – la medicina natural

El ejercicio muscular combate la inflamación crónica en su propia – ScienceDaily

Efecto de los ácidos grasos poliinsaturados n-3 de origen marino sobre la proteína C reactiva, la interleucina 6 y el factor de necrosis tumoral α: un metanálisis – NIH

La suplementación con omega-3 reduce la inflamación y la ansiedad en estudiantes de medicina: un ensayo controlado aleatorio – NIH

EPA y DHA reducen las respuestas inflamatorias inducidas por LPS en células HK-2: evidencia de un mecanismo dependiente de PPAR-gamma – NIH

Ácidos grasos poliinsaturados n-3, inflamación y enfermedades inflamatorias – NIH

Ácidos grasos omega-3 en la inflamación y las enfermedades autoinmunes – NIH

Los efectos antiinflamatorios de la vitamina D en la tumorigénesis – NCBI