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Magnesio para la inmunidad natural

Las personas con bajos niveles de magnesio en las células defensivas, tienen una inmunidad debilitada.

Entre sus muchas funciones, el magnesio cumple roles esenciales en una gran cantidad de reacciones enzimáticas del cuerpo y su deficiencia perjudica la inmunidad. Es imperativo mantener niveles adecuados para que nuestras defensas desplieguen su potencial.

Por ejemplo, cuando se activa el virus Epstein-Barr, microorganismo con el que estamos infectados el 95% de nosotros, aumenta significativamente el riesgo de padecer linfoma; es decir, un solo tipo de deficiencia puede favorecer la aparición o el avance de una enfermedad grave.

También digamos que el magnesio es muy importante para el buen funcionamiento de una vitamina esencial para la buena respuesta de la inmunidad natural: si no tenemos suficiente magnesio, la vitamina D no se convierte en su forma activa.

Es decir, no solo tenemos que procurar ver las funciones principales de cada nutriente en forma más o menos independiente, sino las sinergias que se establecen entre ellos; esto nos lleva a reflexionar acerca de la importancia de obtener los nutrientes primero de los alimentos.

Alimentos ricos en magnesio para estimular tu inmunidad

Para abordar una alimentación que ayude a satisfacer las necesidades básicas y protejan tu inmunidad, nuestra selección de alimentos más saludables especialmente ricos en magnesio, destaca los siguientes:

  • Pipas de calabaza.
  • Semillas de lino.
  • Almendras.
  • Piñones.
  • Anacardos o castañas de Cajú.
  • Quinoa.
  • Cacao.

Cumplido este primer objetivo, luego podemos incorporar los suplementos nutricionales, justamente como eso, SUPLEMENTOS de una correcta alimentación.

Si no tenemos posibilidad inmediata de acudir a un naturópata, médico o nutricionista que nos guíe para obtener las cantidades apropiadas para nosotros, podemos consumir un complemento nutricional siguiendo la indicación del fabricante.

Habitualmente estas apuntan a una dosis segura y que cubra las necesidades básicas, que no necesariamente son las necesidades óptimas para nuestra individualidad bioquímica y que debemos buscar junto con un especialista y analíticas específicas.

Un complemento nutricional que cubra las necesidades básicas es un buen punto de partida y es mejor no postergarlo. Luego, habrá tiempo de buscar una sintonía más fina cuando tengamos la posibilidad.

Orientación para complementos de magnesio

A continuación comparto algunas sugerencias de compra o para orientar la misma en dietéticas, tiendas de salud, almacenes naturistas o parafarmacias:

Si deseas ver más opciones o profundizar sobre el magnesio y conocer otras formas de suministro, puedes leer el artículo BENEFICIOS DEL MAGNESIO y el resto de los artículos enlazados en nuestro sitio de la Universidad Por El Despertar.

Pablo de la Iglesia

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Beneficios de la amapola de California

Plantas medicinales: AMAPOLA DE CALIFORNIA

Nombre botánico: Eschsoltzia califórnica.

Castellano: amapola de California, dedal de oro, raso, rasete, campanilla

Alemán: Kalifornischer Mohn, Schlafmützchen.

Catalán: rosella de Califòrnia.

Francés: globe du solei, pavot de Californie, pavot jeune de Californie.

Inglés: Californian poppy, goldpoppy, yellow poppy

Italiano: papavero di California.

Portugués: papoula de California.

Se trata de una planta muy común en las zonas templadas de América, desde Estados Unidos hasta Chile; uno de los lugares donde más se da es en California, estado que la ha adoptado como símbolo.

Su nombre botánico se debe al Dr. Johann Friedrich Eschscholtz, cirujano y naturalista alemán que en una expedición rusa alrededor del mundo en 1815, atracó en lo que hoy es San Francisco; allí, explorando la zona, hallaron esta bella amapola de color entre dorado y anaranjado, que ya era empleada por los nativos como sedante.

Propiedades de la amapola de california

Su acción farmacológica la define como una planta medicinal sedante, ansiolítica y antiespasmódica; la Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprueba su uso tradicional para el alivio de la ansiedad y como ayuda para conciliar el sueño.

La amapola de California es uno de los remedios naturales más antiguos en las culturas y tradiciones medicinales de América del Norte, recurriéndose a ellas para numerosos trastornos provocados por el estrés, como el insomnio y el nerviosismo.

El profesor G. F. Walz fue el primero en determinar algunos de sus principios activos en 1854, señalando la presencia de dos alcaloides que producen efectos similares a la morfina.

Indicaciones

Entre las indicaciones de la amapola de California citamos:

  • En casos de sueño y ansiedad, ayuda a conciliar el sueño y descansar mejor.

  • Ayuda a dormir toda la noche, evitando los despertares nocturnos frecuentes.

  • Alivia los estados de estrés mental y ansiedad leves; en este caso podemos incorporar una o dos infusiones más a lo largo del día.

  • Asociada con otras plantas medicinales como pasiflora, valeriana, hipérico, tilo, lúpulo, entre otras, actúa sinérgicamente y sirve para resaltar otras características.

  •  Favorece la salud del sistema cardiovascular; al ser un calmante del sistema nervioso, la amapola de California, disminuye los latidos cardíacos, alivia las palpitaciones y reduce la presión arterial.

  • Mejora la respuesta cognitiva; por sus propiedades tranquilizantes es de utilidad en el tratamiento sintomático de trastornos de conducta como el TDAH en niños y adolescentes, aunque necesariamente se requiere abordar soluciones de fondo con enfoques integrales.
    Se ha utilizado para favorecer la capacidad de concentración y  memoria en las personas mayores. Rudolf Weiss hace una distinción importante, y que marca la gran diferencia entre la fitoterapia y los fármacos sintéticos, cuando afirma que el efecto de la amapola de California es «… establecer el equilibrio» y que no actúa meramente como un narcótico.

Formas de uso

Se utilizan las flores y las hojas en infusión, tintura y extractos secos.

Es común encontrarla como monohierba o en combinaciones con otras plantas como melisa, tilo, pasiflora, lúpulo o valeriana, incluso con melatonina.

La amapola de California es un complemento nutricional seguro aunque se desaconseja su uso en embarazadas o mujeres en periodo de lactancia, niños menores de 10 años y en personas que estén tomando ya benzodiacepinas u otros fármacos sedantes ni antihistamínicos, debido a la posible potenciación de los efectos sedantes.

En el caso de benzodiacepinas u otros fármacos sedantes, la pregunta que yo me haría y le haría al profesional de la salud que las recomendó es la siguiente: “¿Es necesario consumir psicofármacos habiendo tantas y tan buenas opciones naturales que son fisiológicas a nuestro organismo?”

Vale la pena resaltar que aunque botánicamente se trata de una amapola, de la familia Papaveraceae y comparte características y principios activos con sus primas, no se trata de un opiáceo, no es adictiva e incluso puede ayudar a las personas a lidiar con los síntomas de abstinencia de opioides.

Espero que esta información te sea útil para considerar la incorporación de la amapola de California a tu estrategia de salud con plantas medicinales; si este artículo te resultó de interés, te gusta la fItoterapia y te gustaría trabajar como educador en el área, seguramente te interesará nuestro curso EXPERTO EN FITOTERAPIA PRÁCTICA.

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Propiedades sedantes de la avena

Propiedades sedantes del la AVENA

Nombre botánico: Avena sativa.

Castellano: avena.

Alemán: Dánkowskie Zlote, Hafer

Asturiano: Avena.

Catalán: civada, xivada.

Francés: avoine cultivée

Gallego: avea común.

Inglés: oat

Italiano: avena

Portugués: Avea, Aveia

Vasco: olo, oloaren puja.

La avena, además de ser un gran alimento, también es un “medicalimento” utilizado en fitoterapia y naturopatía con fines equilibrantes y sedantes del sistema nervioso.

Con este propósito se utiliza la paja y el grano integral de avena, los cuales aportan vitaminas del grupo B, lecitinas, enzimas y minerales.

Propiedades sedantes de la avena

Esta propiedad como sedante suave, reconocida y aprobada por la Agencia Europea del Medicamento (EMA), está favorecida por su aporte de vitamina B1, calcio y alcaloides que refuerzan el sistema nervioso estimulando una mejor respuesta, a la vez que facilitan la relajación y concentración también previenen el agotamiento mental.

Por estas razones, sea como alimento o como complemento, la avena es un recurso eficaz como coadyuvante en estados de decaimiento, estrés y fatiga física y mental.

Otro punto de gran interés para la salud e integridad del sistema nervioso es su capacidad para favorecer un descanso reparador durante el sueño; en este caso, las diferentes escuelas de salud natural suelen recomendar un vaso de avena tibia durante la cena o una o dos horas antes de ir a dormir.

Además, la avena aporta pequeñas cantidades de melatonina, una hormona producida por nuestro organismo por la noche y que regula el ciclo sueño-vigilia; un buen descanso, acompañado por su suave efecto sedante más el aporte de nutrientes que favorecen la puesta a punto del sistema nervioso, hacen de la avena un aliado del buen rendimiento físico y mental.

Aunque en muchos casos será necesario recurrir a una suplementación más potente, el aporte en la avena puede sumar esa la diferencia pequeña que muchas veces es suficiente para llevar alivio; la melatonina tiene muchos beneficios adicionales, entre ellos mejorar la fatiga crónica, reducir migrañas, aliviar el intestino irritable, favorecer la inmunidad, etc.

El arroz y el plátano también son alimentos que aportan melatonina; si por alguna razón deseas reducir la carga de carbohidratos, otra opción es consumir algunas nueces.

También destaco, que la avena contiene avenina y trigonelina, dos tipos de prolaminas (proteínas vegetales) que contribuyen a reducir la ansiedad, el nerviosismo y la agitación mental y física que vamos acumulando durante la jornada y que más tarde pueden impedir que conciliemos un sueño profundo y saludable.

Formas de uso

Como complemento

Como complemento nutricional, la presentación más usada con este propósito es la tintura madre a partir de las sumidades; aunque en todos los casos hay que seguir las instrucciones del fabricante o del profesional que la recomendó, el consumo habitual es de treinta gotas por tres veces al día.

Como alimento

Si deseas incorporarlo como alimento estratégico para optimizar la homeostasis de tu sistema nervioso el grano pelado se prepara como cualquier otro cereal: requiere remojo previo entre dos y tres veces su volumen de agua durante algunas horas y la cocción demorará entre media hora y cuarenta minutos.

Los granos de avena puedes utilizarlos en recetas como las que habitualmente utilizas para el arroz, la quinoa u otros cereales integrales.

Avena arrollada tradicional

Para una porción, hervir 1 ½ tazas de líquido (agua, leche, bebida vegetal o caldo) en una cacerola pequeña y agregar ½ taza de avena y una pizca de sal.

Cocinar a fuego a lento y revolviendo con frecuencia; dependiendo de cómo te guste la textura de la avena, la cocerás durante cinco a diez minutos.

Retirar del fuego, cubrir para evitar que se forme una capa en la parte superior de la avena y dejar reposar unos minutos antes de servir.

Avena reposada

Se prepara con ½ taza de avena arrollada con una taza de líquido (agua, leche, bebida vegetal o caldo) y una pizca de sal en un recipiente o frasco con una tapa a prueba de fugas.

Revolver bien, cubrir y dejar en el refrigerador entre una noche y tres días; cuanto más tiempo, más fácil será su digestibilidad.

Esta preparación va muy bien con semillas de chía, nueces, almendras, etc.

Recuerda que si estás llevando una dieta sin gluten, encontrarás opciones con garantía que la avena esta libre de esta sustancia porque ha sido procesada en molinos donde no hay contaminación cruzada con cereales que lo contengan.

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Moringa, el árbol de la vida

Plantas medicinales: MORINGA

Nombres botánicos: Guilandina moringa, Hyperanthera moringa, Moringa oleifera, Moringa pterysgosperma, Moringa zeylanica

Castellano: moringa

Alemán: Behenbaum, Behennussbaum, Klärmittelbaum, Meerrettichbaum, Moringa, Pferderettichbaum, Trommelstockbaum, Wunderbaum

Catalán: arbre de l’oli de ben, moringa

Francés: moringa

Inglés: ben oil tree, benzolive tree, drumstick tree, horseradish tree, moringa

Italiano: moringa

Portugués: acácia-branca, cedro, moringa, moringueiro, quiabo-de-quina, árvore-rabanete-de-cavalo

La moringa es un árbol originario de la India cuyo nombre científico es  Moringa oleifera; se ha multiplicado en todos los países subtropicales del continente asiático y africano, así como en los últimos años ha sido una especie cada vez más demandada en todo el mundo dadas sus reconocidas propiedades nutricionales y medicinales.

Es reconocido como el árbol de la vida y con seguridad no es un atributo para nada exagerado si consideramos que sus hojas, vainas, semillas, aceite, flores, raíces, ramas y cortezas tienen alguna utilidad como fitofármaco, alimento para los seres humanos o para el ganado.

Estos valiosos recursos nutricionales y energéticos, sumados a su gran capacidad para combatir la fatiga o mejorar el rendimiento deportivo sin ser un estimulante propiamente dicho, califican a la moringa como uno de los nuevos adaptógenos.

Prevenir carencias

En el mundo actual, los estados carenciales y subcarenciales son una epidemia. Obviamente, esto es notable en los lugares donde el acceso a los alimentos es un problema pero también, en razón de nuestra desequilibrada forma de comer, las carencias, junto con los excesos, son elevadas allí donde sobran alimentos.

Hoy en día, quienes tenemos la suerte de estar socialmente integrados, tenemos acceso a muchos alimentos malos y baratos que generan todo tipo de problemas de salud como la carencia de los valiosos minerales hierro, magnesio o calcio.

Estas carencias no se deben a la falta de estos nutrientes en todos los casos, más bien a la falta de información a la hora de elegir lo que comemos y al exceso de antinutrientes como el azúcar blanco, los carbohidratos refinados o las proteínas que acidifican la sangre y los tejidos impidiendo la correcta absorción de los mismos, e incluso creando condiciones para su eliminación de los tejidos donde están acumulado -por ejemplo, los huesos liberan el calcio -mineral alcalino- para compensar el exceso de acidez sanguínea, debilitándose de esta manera-.

Por supuesto, estos problemas no serán resueltos únicamente por la moringa ni por ninguna otra planta, sin embargo puede ser muy útil como punta de lanza a la hora de transitar una transformación en nuestro estilo de vida; su consumo nos aporta una cantidad extraordinaria y equilibrada de vitaminas, minerales, ácidos grasos, aminoácidos, polifenoles y flavonoides cuyo mix le otorgan más de una decena de propiedades medicinales bien constatadas.

Todas estas propiedades han convertido a la moringa como uno de los alimentos en los cuales más se han fijado los investigadores para combatir el hambre, o mejor dicho la desnutrición, en el mundo.

 Principios activos

Un detalle de sus principios activos contiene los siguientes aportes:

  • Vitamina C: tiene hasta siete veces más vitamina C que las naranjas, tres veces más potasio que los plátanos, cuatro veces más betacaroteno que las zanahorias.
  • Minerales: entre los de mayor presencia destacan potasio, hierro, cobre, calcio, zinc y magnesio.
  • Aminoácidos: destacan metionina (aporte de azufre, regula el colesterol, protege el hígado graso y los riñones, regenera las articulaciones), triptófano (fundamental para la liberar serotonina -hormona encargada de la regulación del placer y el sueño-), arginina (favorece regeneración hepática, muscular y tisular), treonina (necesario para la integridad de la elastina, colágeno, proteínas y esmalte), prolina (esencial para el buen funcionamiento de las articulaciones y los tendones, fortalece los músculos del corazón), trirosina (mejora la memoria, alivia la depresión y promueve el funcionamiento normal de las tiroides), lisina (facilita la asimilación del calcio y es esencial en la formación de los tejidos conectivos) y cistina (brinda protección contra las radiaciones, la contaminación y los procesos de envejecimiento prematuro).

Valor antioxidante

Las hojas, idealmente consumidas frescas o su extracto fitomedicinal, aportan vitamina C, E, betacaroteno, alfacaroteno, luteína, rutina, selenio, zinc, entre otros antioxidantes que contribuyen a reducir el estrés oxidativo que acelera el envejecimiento y predispone a todo tipo de enfermedades.

Calcio en cantidad y calidad

Las hojas frescas, gramo por gramo, contienen cuatro veces más calcio que la leche, si están secas esa cantidad se multiplica a diecisiete.

Junto con el mayor consumo de frutas, verduras, semillas y algas, tomar sol y hacer deporte, la moringa puede ser una eficaz ayuda para proteger la masa ósea y tener huesos fuertes ¡hasta los 100 años!

Alivio para la diabetes

Junto al chef y periodista Pablo Martín hemos escrito un libro muy extenso sobre los cuidados naturales para controlar esta enfermedad: Detené la diabetes (Grijalbo).

Este trabajo muestra un mix de recursos que se potencian sinérgicamente para aliviar esta condición de manera eficaz y entre las maravillas de la naturaleza para este fin, debemos sumar la moringa; entre sus numerosos principios activos encontramos hipoglucemiantes que favorecen el equilibrio de la glucosa sanguínea e incluso que pueden reducir mientras tanto el daño que produce el exceso de azúcar a nuestros sistemas nervioso y circulatorio.

Antiácido natural

El reflujo ácido o enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) llega a afectar a más del 50% de la población en Estados Unidos y en América y Europa ronda en torno al 20%. Entre sus síntomas podemos citar acidez, ronquera, sensación que el alimento atora la garganta, dificultad para respirar, problemas dentales, mal aliento, tos crónica.

Los medicamentos utilizados habitualmente tienen efectos secundarios y sin embargo se expenden sin receta; con todo, hay ensayos clínicos en los que ni los antiácidos ni los inhibidores de la bomba de protones han demostrado ser más eficientes que un simple vaso de agua.

No pretendo desacreditar la función de estos medicamentos ni la importancia del consejo médico, sin embargo, un buen vaso de agua o un simple protocolo de dos o tres semanas bebiendo un té de moringa junto con una alimentación saludable, pueden ser suficientes para crear las condiciones que permitan restaurar el equilibrio.

A estos sencillos recursos, para mejores resultados, podemos sumarle otros como el Aloe vera, el bicarbonato de sodio o el propóleo.

Protector cardiovascular

Por un lado tenemos los lípidos saludables presentes en las semillas y por el otro una consistente presencia de nutrientes antioxidantes y antiinflamatorios en las hojas.

Digamos que, dados nuevos conocimientos acaecidos por las actuales investigaciones, muchas de las indicaciones dietéticas y, aún más, farmacológicas sobre el colesterol y el metabolismo de los lípidos en general están sujetos a revisión; sin embargo, este escenario de confusión e ineficiencia que se da en el mundo de la medicina alopática no ocurre en el de la naturista debido a que nuestros consejos siempre han estado basados tanto en la ciencia como en la observación de la naturaleza, habiendo imperado la prudencia y la ventaja de haber aconsejado el uso de sustancias reguladoras perfectamente adaptadas durante miles de años a los equilibrios biológicos de la naturaleza humana en unidad con todo el ecosistema.

Desde tiempos lejanos ya encontramos en la bibliografía de la medicina ayurvédica la indicación de la moringa para prevenir placas ateromatosas y regular los lípidos en nuestra sangre; actualmente también se han hecho estudios que afirman estas propiedades.

Se ha observado que, cuando es necesario, las hojas de moringa  pueden elevar el colesterol HDL (conocido como “bueno”) y reducir el LDL (también llamado “malo”). En estudios con animales -con los que en general estoy en desacuerdo como método de investigación por el sufrimiento generado-, se verificó que en conejos alimentados con una dieta alta de colesterol, el uso de las hojas bajo notablemente sus niveles de colesterol y triglicéridos.

Su consumo también es beneficioso para las personas que padezcan hipertensión arterial, la cual si no se trata adecuadamente es muy nociva y conlleva dolor de piernas al caminar, impotencia sexual, problemas de vista, insuficiencia renal, daños del corazón, arritmias, insuficiencia coronaria, angina de pecho, dolor de cabeza, confusión o sangrado nasal.

Potente antiinflamatorio

La moringa es una planta repleta de principios activos antiinflamatorios, destacando los isotiocianatos, los flavonoides y ácidos fenólicos en hojas, vainas y semillas.

De acuerdo a un artículo de Connan Miller en el Epoch Times, titulado The incredible moringa tree:

«Tradicionalmente se ha utilizado por su fuerte acción antiinflamatoria para tratar úlceras estomacales. El aceite de Moringa (a veces llamado Ben) ha mostrado proteger al hígado de la inflamación crónica; su característica única es que, a diferencia de la mayoría de los aceites vegetales, la moringa resiste la rancidez.

Su calidad lo convierte en un buen conservador para los alimentos que pueden descomponerse rápidamente. Se utiliza este aceite dulce para freír alimentos o como aderezo para ensaladas. También de forma tópica para tratar problemas fúngicos, artritis, y es un excelente humectante para la piel».

Gran aliada de los deportistas

La práctica deportiva, en especial la de alto rendimiento, aumenta la demanda de nutrientes, y pocos alimentos pueden compararse a la moringa en relación a su densidad nutritiva.

Un punto que destaca en la moringa es que potencia la producción de glóbulos rojos y mejora la oxigenación de la sangre, brindando así mejor respuesta y resistencia física.

La práctica deportiva aumenta el ritmo respiratorio y con ello los radicales libres, la degradación muscular y la fatiga; un buen aporte de antioxidantes, como los que aporta la moringa, neutraliza los radicales libres, prolonga la respuesta eficaz y favorece la recuperación.

Como consumirla

Hay mucho más para hablar de la moringa y seguramente retomaremos sobre ella en otros escritos dado el caudal de investigaciones y conocimientos en constante renovación; por el momento les dejo las indicaciones de cómo se recomienda consumirla habitualmente; por supuesto el consejo profesional nos brindará una dosis ajustada a nuestras necesidades.

Podemos optar por su presentación en cápsulas o comprimidos, caso en el cual se tomará según la indicación del fabricante o del prescriptor. También suele venir en gotas, las cuales suelen sugerirse a razón de 30 gotas en un vaso de agua, tres veces al día.

La tisana se prepara con 4 o 5 hojas por taza. Se hierven durante unos 10 minutos, se deja reposar otros 10, se cuela y se bebe. Se suele recomendar un té durante treinta días para obtener buenos resultados; naturalmente, esto variará según la condición de cada uno y el consejo profesional.

También puede consumirse en simple infusión evitando hervir el agua; de esta manera será menos eficaz extrayendo determinados nutrientes pero conservará el valor de otros.

Las semillas también tienen valiosas propiedades, siendo muy ricas en zinc y ácidos grasos monoinsaturados que protegen al sistema cardiovascular; así mismo posee una proteína con la facultad de adherirse a muchas moléculas ayudando a desintoxicar nuestros tejidos, sin embargo no es conveniente consumir más de 3 o 4 semillas al día.

Las hojas frescas pueden consumirse en ensaladas crudas o cocidas para algún relleno, como cualquier verdura de hoja de uso habitual para este fin.

Hay muchas formas de consumir moringa, quien tenga la posibilidad de plantar un árbol en su casa y disponerlo para su consumo fresco, obtendrá sus múltiples beneficios; recuerda, un plantín de moringa también puede ser un excelente regalo para alguien que si disponga lugar para verlo crecer, beneficiarse de él por mucho tiempo y aportar nuestro granito de arena para la salud del planeta en su conjunto.

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Pablo de la Iglesia

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Beneficios del ginseng rojo coreano

Plantas medicinales: GINSENG

Latín: Panax ginseng Meyer.

Castellano: ginseng.

Catalán: ginseng.

Francés: ginseng.

Gallego y portugués: ginseng.

Chino: jin chen, renshen.

El uso más conocido del ginseng (Panax ginseg Meyer) es como estimulante psicofísico, pero también aumenta la capacidad física y mental en casos de convalecencia, y como regulador del estrés en cualquier escenario; características propias de un adaptógeno.

Sin embargo, siendo una planta ampliamente estudiada, a estas propiedades sobresalientes, hay que sumarles muchas otras que la vuelven un recurso invaluable de la medicina integrativa.

La aplicación auténtica del término «ginseng» se usa para referirse tanto al ginseng asiático o coreano (Panax ginseng) como al ginseng americano (Panax quinquefolius) que brinda beneficios similares aunque menos potentes en general.

El verdadero ginseng pertenece solamente al género de Panax, así que otras especies, tales como ginseng siberiano no son realmente ginseng, sino nombres que utilizamos corrientemente para señalar ciertos atributos y propiedades similares.

Historia y actualidad

Panax es una palabra que deriva del griego panakos, la cual traducida significa panacea; esta palabra refiere a un medicamento al que se atribuye eficacia para curar diversas enfermedades o brindar una solución general para cualquier mal.

El ginseng rojo coreano se ha utilizado en la medicina tradicional china durante milenios; en Occidente, hay referencias del siglo XVI, cuando reyes, emperadores y familias adineradas comenzaron a utilizarlo habitualmente.

Actualmente se cultiva en las zonas montañosas de Asia y especialmente en Corea, China y Japón; también en Rusia y Bulgaria. Hoy día se afirma que el ginseng rojo coreano es la variedad más eficaz, el cual es producido con metodologías que han permanecido prácticamente invariables por más de mil años.

El proceso productivo del ginseng rojo coreano es más largo que otras variedades, se  cuida continuamente el suelo, hay un control de calidad bien establecido, este se complementa con regulaciones locales y se somete a una rigurosa supervisión regulada.

Por ejemplo, el ginseng americano, sin desmerecer sus buenas propiedades, sólo tiene la mitad de variedad de componentes activos en forma de ginsenósidos y saponinas saludables; además, su cultivo tiende a ser más masivo.

Si esto lo comparamos con los seis años de cuidados que habitualmente se destinan a las variedades de ginseng rojo coreano, acompañado de una rotación de suelos con una espera de diez años, la diferencia es esperable.

Composición

Los principios activos que destacan en la raíz del ginseng son saponinas triterpénicas (ginsenósidos), glúcidos (polisacáridos de alto peso molecular conocidos como panaxanos), aceite esencial o panaceno (constituido principalmente por limoneno, terpineol, citral y poliacetilenos), vitaminas del grupo B, ácido fólico, nicotinamida, ácido pantoténico, vitamina C y oligoelementos (Zn, Cu, Fe, Mn, Ca, etc).

Indicaciones del ginseng

Los usos prácticos del ginseng son muchísimos, a continuación señalamos algunos de ellos.

Tónico cerebral

El ginseng favorece notablemente la concentración y la respuesta cognitiva; su consumo sostenido durante al menos tres meses contribuye a mejorar el rendimiento mental incluso en personas con daños severos en el sistema nervioso, tal como puede ser el caso de personas con enfermedad de Alzheimer.

Una investigación del Departamento de Neurología del Instituto de Investigación Clínica en Corea del Sur puso a prueba la respuesta del ginseng en pacientes con Alzheimer. El tratamiento con ginseng demostró mejoras y esta tendencia continuó durante tres meses; cuando el tratamiento se interrumpió estas volvieron a los niveles del grupo de control.

Los resultados sugieren su utilidad al menos como paliativo y la necesidad de un estímulo más permanente en casos del Alzheimer; también queda abierta la posibilidad de mantener expectativas de reversión en tratamientos de más tiempo.

Hay algunas investigaciones observaron mejores resultados en el estímulo de las funciones cognitivas, cuando el ginseng se combina con ginkgo biloba.

Esto abre el juego para generar estímulos más profundos, establecer pautas alternas que permitan descansar de una planta y evitar el acostumbramiento; incluso combinarlo con otros recursos útiles como el aceite de coco, los Omega 3, etc.

Otro estudio del Centro de Investigación de Rendimiento Cerebral y Nutrición en Reino Unido, observó a treinta voluntarios que recibieron tres rondas de tratamientos de ginseng y placebo.

Se observó que el consumo de 200 miligramos de ginseng durante ocho días ralentizó la caída del estado de ánimo pero, llamativamente, también disminuyeron la respuesta de los participantes a la aritmética mental; en cambio cuando la dosis aumentó a 400 miligramos esta mantuvo los niveles de calma y mejoró la respuesta a ejercicios de aritmética mental. Esta investigación ayuda a comprender mejor el papel del ginseng como adaptógeno, más allá de la descripción como mero estimulante a la que se lo somete equívocamente.

Cuando sentimos que nuestro sistema nervioso está por colapsar, el ginseng rojo coreano puede ser de gran ayuda para salir mejor y más rápido; por supuesto, lo recomiendo con buena hidratación, procurar tomarse descansos meditativos y para realizar respiraciones profundas, alimentación saludable y restaurar el buen descanso.

Idealmente, el ginseng será incorporado a nuestras estrategias de salud para evitar estos escenarios.

Mejora la circulación

Favorece la circulación sanguínea ayudando en la prevención y el alivio de todo el espectro de enfermedades de este tipo, incluyendo anemia, debilidad del corazón, angina de pecho, etc.

Es muy eficaz para aliviar la hipotensión; sin embargo también es un coadyuvante eficaz para controlar la hipertensión, aunque en estos casos hay que evaluar la reacción del consumidor, en especial en casos de hipertensión grave donde hay recursos más seguros y eficaces como ajo, barba de choclo, espino blanco, etc.

Ayuda ergogénica

El ginseng es un complemento utilizado como ayuda ergogénica entre los deportistas por su capacidad para reducir la fatiga, estimular la resistencia y mejorar la recuperación física.

Diversos estudios en humanos han demostrado una reducción de la lactatemia, ralentización de la frecuencia cardíaca, inhibición del incremento reflejo de la tensión sanguínea, disminución del consumo de oxígeno miocárdico y mayor capacidad de trabajo para el mismo esfuerzo; por supuesto, en experimentos con animales en laboratorio, hay más pruebas que verifican el potencial del ginseng que muchas personas ya han observado directamente en su propia experiencia.

Antioxidante

El ginseng tiene actividad antioxidante autónoma y además se ha observado que contribuye a mejorar la efectividad del del α-Tocoferol (alfa-tocoferol).

Un estudio hizo seguimiento a 71 mujeres posmenopáusicas que tomaron 3 gramos de ginseng rojo o un placebo a diario durante 3 meses; al cabo midieron la actividad antioxidante y los marcadores de estrés oxidativo y los investigadores concluyeron que el ginseng rojo contribuye a reducir el estrés oxidativo al favorecer la funcionalidad de las enzimas antioxidantes.

Inmunoestimulante

También ha sido bien estudiada su capacidad para estimular la inmunidad natural, contribuyendo a que el cuerpo responda de manera más eficaz a resistir infecciones por microorganismos.

Está bien demostrado que el consumo de raíz de ginseng (incluso sus hojas y sus tallos) mejora la respuesta de las células del sistema inmune.

La ingesta de ginseng ayuda a que nuestro organismo pueda producir sus propios antimicrobianos contra virus y bacterias; así mismo, ayuda a controlar el exceso de inflamación durante las infecciones, las cuales son causantes de gran parte de la morbilidad y mortalidad que estas provocan.

Su capacidad antibacteriana es muy elevada y potencialmente podría ayudar a reducir o incluso evitar el uso de antibióticos en muchos escenarios; también hay estudios que observan que el ginseng inhibe el crecimiento de diversos virus que incluyen el de la gripe, el VIH y el rotavirus.

Estas mismas propiedades son las que determinan su utilidad en la prevención y el tratamiento coadyuvante en el cáncer; las mejoras en la inmunidad celular que involucran células T y células NK (células asesinas naturales), junto con otros mecanismos como su acción antioxidante, antiinflamatoria e inductora de la apoptosis, le brindan al ginseng un valor que puede ser inestimable para hacer la diferencia en estos casos.

Antiinflamatorio

En estudios in vitro, se ha observado que las saponinas del ginseng modulan la actividad de las células inmunológicas; esto se ha observado por una limitación en la concentración y actividad de los leucocitos polimorfonucleares en la zona inflamada.

Esto no le restaría eficiencia al proceso defensivo, sin embargo permite limitar más rápidamente los procesos inflamatorios más allá de la necesidad de su respuesta y así evitar que se vuelvan escenarios de inflamación crónica no resuelta. Para lo cual, por supuesto, es muy auspicioso contribuir con hábitos de vida saludable, de lo contrario es poner parches, tirar para adelante y nada más.

Recomendaciones de consumo

Es importante señalar que siendo una planta medicinal muy estudiada, podemos afirmar que:

  • Su toxicidad potencial es muy baja y se trata de un complemento nutricional de consumo seguro.
  • Qué sus mecanismos de acción pueden ser rápidos pero mejoran aún más de manera progresiva.

Cuando se trata de polvo puro de la raíz del ginseng, las dosis recomendadas son de seis a ocho gramos diarios durante diez o quince días, si se trata de enfermedades agudas.

La dosis de mantenimiento o para cuidar la salud, suele ser de dos a tres gramos de polvo al día.

En el caso de los deportistas, esta última dosis como mínimo, se recomienda consumirla entre seis y diez semanas cuando se están poniendo a punto para los grandes acontecimientos y la ingesta del día de la competición una hora antes de la prueba.

  • Ginseng rojo coreano (Vegavero)
    Panax ginseng titulado al 20% de ginsenósidos totales; 120 cápsulas vegetales de 600 mg.

  • Ginseng ecológico (Anastore)
    Panax ginseg titulado al 15% de ginsenósidos totales; 90 cápsulas vegetales de 200 mg.

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Pablo de la Iglesia