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Lípidos: esenciales durante el embarazo

Embarazo saludable

Todavía arrastramos creencias que han sido superadas por la ciencia pero que su aplicación como criterio de elección de nuestros alimentos genera desequilibrios; claramente el tema de las grasas sigue siendo uno de ellos.

La alimentación de la madre durante el embarazo, e incluso la de la madre y del padre desde las etapas previas a la concepción, tienen una gran influencia en el crecimiento y el desarrollo del bebé.

Una dieta equilibrada, basada en alimentos frescos, vivos e integrales, es el mejor aliado para construir salud y bienestar incluso en el adulto en que se convertirá un bebé en gestación.

Todos los nutrientes aportados en forma equilibrada cumplen funciones especiales que nos ayudarán al éxito de este propósito y aunque es imposible que conozcamos todas las variables, si nos apegamos a la variedad de alimentos disponibles en su forma más natural posible y con criterios de moderación, difícilmente cometeremos errores que generen desequilibrios por carencias o por excesos.

Hay consenso que el consumo de grasas debe ser de alrededor del 30%; el embarazo no es el momento de hacer dietas adelgazantes sino están indicadas por necesidad o restringir el consumo de grasas, en todo caso conocer los parámetros generales para su elección saludable y llevarlos a la práctica.

Las reservas de grasas de la mamá serán de gran importancia para el desarrollo integral del feto, en especial de su sistema nervioso, durante la lactancia y para evitar la depresión postparto; veremos algunos consejos que son de mayor importancia.

Salvo que estén indicadas por necesidad y supervisadas adecuadamente, el embarazo no es un buen momento para hacer una de esas viejas dietas que reducen significativamente la cantidad de grasas; por el contrario, tenemos que hacer foco en su calidad, seleccionar las más saludables y consumirlas adecuadamente.

Ácidos grasos esenciales Omega 3 en foco

Hay lípidos esenciales cuyo consumo adecuado es muy importante durante el embarazo, en especial los Omega 3 como el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el docosahexaenoico (DHA) de origen marino; además del consumo de pescado, es oportuno consultar con el profesional tratante si no amerita un suplemento de aceite de pescado o krill.

En el caso de las mamás veganas, deberán tener en cuenta alimentos ricos en ácido alfalinolénico (ALA) que tienen la capacidad de elongarse en EPA y DHA si la alimentación y el estilo de vida es saludable, no se toman fármacos y los alimentos son frescos e integrales aportando todos los micronutrientes cofactores necesarios para que la elongación ocurra eficazmente.

Algunos de estos alimentos ricos en ALA son lino, chía, nueces, avena y vegetales de hoja verde; además de ser fuente de Omega 3, también suman otros nutrientes valiosos, por lo que se recomiendan en todos los casos, sean veganas o no.

En el caso de las veganas que no hacen esta diferencia y solo están interesadas en evitar el sacrificio de los animales, optando por cantidades variadas de alimentos aptos para veganos pero refinados e industrializados, debo decirles con absoluta certeza que están ante una receta para el desastre; la elongación del ALA en EPA y DHA requiere eficiencia de procesos fisiológicos que demandan un veganismo limpio y rigurosamente naturista.

El resto de los lípidos necesarios durante esta etapa se obtendrán con facilidad de otras fuentes como los frutos secos, los cereales y las legumbres.

En cuanto a las carnes rojas y lácteos, pequeños aportes opcionales pueden brindar una diferencia positiva, en cambio el exceso de grasas saturadas crea escenarios de riesgo para la salud. Los huevos, especialmente si son de pastoreo, aportan lípidos y otros nutrientes valiosos y su consumo puede variar desde cero a cuatro o cinco a la semana dependiendo si se consumen otros alimentos de origen animal.

Un aliado valioso de la familia de los Omega 6

Un aporte suplementario de mucho interés durante el embarazo que es completamente inocuo y suma todo a favor es la espirulina; además de aportar muchos micronutrientes valiosos -en especial para los veganos-, es uno de los pocos alimentos ricos en ácido gammalinolénico (GLA), un ácido graso de la familia Omega 6 que tiene grandes beneficios hormonales y que las embarazadas pueden consumir a razón de tres gramos al día o más.

Un complemento más especializado en el aporte de GLA es el aceite de onagra o prímula cuyo consumo es muy recomendado entre médicos naturistas; a falta de una indicación individualizada, el consumo de tres a seis gramos diarios es una buena referencia.

El tema es amplio y con esto apenas rozamos lo que hay que saber, pero los consejos compartidos son habitualmente desatendidos en mayor medida y su aplicación brindará un significativo aporte que hará una diferencia.

Pablo de la Iglesia

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Lactancia materna y primeros alimentos

Lactancia materna

La lactancia materna primero y la incorporación de los primeros alimentos de transición luego, es, después de los cuidados durante la gestación, el hecho más importante a la hora de configurar la salud de un individuo.

La OMS y la mayoría de las asociaciones de pediatría, coinciden en que la lactancia materna debe prolongarse hasta los dos años. Así mismo, enfatizan que durante los primeros seis meses debería ser el alimento exclusivo de los bebés; incluso muchos pediatras recomiendan extenderla hasta el año, sobre todo si se trata de una familia con historial de alergias.

Lamentablemente, los datos estadísticos dicen que tan solo un poco menos del 20% son las madres que lo hacen de forma exclusiva hasta completar el semestre y tan solo el 52% las que llegan hasta los cuatro meses (y rozaríamos el 70% si consideramos la lactancia mixta), según referencias auditadas en España; en Argentina, según datos de la Dirección Nacional de Maternidad, Infancia y Adolescencia del Ministerio de Salud de la Nación,  la lactancia exclusiva hasta el sexto mes es del 35%, marcando un ascenso en relación a la anterior medición del 2011 que había sido del 30%. En ambos casos, aún muy lejos de las recomendaciones de la OMS.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, referente de la OMS, afirmó respecto del informe presentado en el inicio de la Semana Mundial de Lactancia Materna en Agosto del 2017:

«La leche materna es como una primera vacuna para el niño. Lo protege de infecciones potencialmente letales y le da todo el alimento que necesita para sobrevivir y desarrollarse bien.»

La lactancia materna salva vidas de miles de bebés y mejora la salud de la madre, potencia, la inteligencia, estimula la inmunidad, previene infecciones, reduce el gasto sanitario, entre otros beneficios. ¡Nunca insistiremos suficientemente sobre la importancia de este tema!

¿Cuando incorporar alimentación complementaria?

El sistema digestivo del bebé tiene un desarrollo que no es para todos igual, algunos estarán listos a los seis meses y otros necesitarán uno o dos meses más para estar preparados para incorporar alimentos complementarios a la leche materna; algunos signos que indican su madurez son los siguientes:

  • Capacidad para sostenerse sentado por si mismo y sin apoyos.
  • Puede autoregular su ingesta pidiendo comida y diciendo que no cuando ya no la desea.
  • Asume protagonismo en las comidas familiares e intenta llevarse los alimentos a la boca.
  • El reflejo de extrusión permite a los pequeños expulsar de su boca cualquier alimento que no sea líquido, de la textura de la mama, o con sabor y olor diferente al de la leche; cuando este se pierde y ya no empuja los alimentos hacia afuera, tenemos otro signo de madurez digestiva.

Después de los seis meses, también primero la teta

Durante los primeros seis meses, insistimos en ello, la leche materna tendrá un protagonismo absoluto en la alimentación del bebé; sin embargo, a partir de este momento y más adelante cuando el niño abandone la lactancia, los padres empiezan a preguntarse que alimentos son los más apropiados para incorporar a la dieta de tal forma que estas elecciones sean lo más saludables que se pueda, incorporen un equilibrio nutricional que garantice un desarrollo apropiado y contribuyan a forjar un bienestar que se exprese a lo largo de toda su vida.

Su crecimiento integral depende de ello en gran medida: su capacidad de aprendizaje, su rendimiento físico o su comportamiento están fuertemente condicionados por las elecciones alimentarias; los desafíos pasan por identificar las cantidades adecuadas de alimentos, la incorporación de los diferentes grupos alimentarios y el orden temporal de los mismos.

Mientras la lactancia se prolongue más allá del comienzo de la alimentación complementaria, debemos estar conscientes que la leche materna le aporta con seguridad los mínimos requisitos para una nutrición equilibrada y no hay necesidad de apurar ni la variedad y mucho menos la cantidad de nuevos alimentos: la leche materna puede ser la protagonista central por unos cuantos meses más.

Hay consenso que recién alrededor del año el bebé necesita hierro y zinc más allá de las cantidades que aporta la leche materna y eso -como cualquier otra necesidad manifiesta- se obtiene con muy poca alimentación complementaria; en cualquier caso, una interacción consciente con el pediatra, quien verificará que se vaya desarrollando normalmente, será de gran ayuda para tomar las mejores decisiones. Mi punto de vista es, a la inversa de la ansiedad reinante para hacerlo, que la prudencia, la moderación y la paciencia son las mejores consejeras para acompañar mejor los tiempos de maduración. ¡Qué hermoso desafío! ¿Verdad?

Más beneficios de prolongar la lactancia materna

Pero aún antes de ello, hacer de la lactancia un espacio de paz y serenidad para el bebé y su mamá, ayudarán a crear una asociación entre estas emociones sanadoras y los momentos de la alimentación a lo largo de la vida. En este punto podemos hablar de la oxitoxina, una hormona que aumenta a finales del embarazo y juega un papel importantísimo durante el parto y la lactancia; es conocida como la “hormona del amor” porque su aumento se relaciona con momentos amorosos como el orgasmo, el amor, la felicidad, así mismo durante el apacible apego entre mamá y bebé.

La oxitocina se produce cuando el bebé empieza a succionar el pecho materno; la misma provoca la contracción de los alvéolos donde se produce la leche, facilitan su flujo hacia los conductos lácteos, los pezones y la boca del bebé; algunas madres hablan de un cosquilleo antes del reflejo de eyección o salida de la leche y el mismo se debe a la oxitoxina.

También provoca las contracciones uterinas que experimentan las mamás al amamantar al bebé y cumplen la función de ayudar a reducir las hemorragias posparto y a contraer tu útero para que regrese al tamaño normal.

La oxitoxina además promueve la producción de prolactina, conocida como la «hormona de la maternidad»; esta estimula la producción de leche y brinda sensación de relajación y bienestar. Este es uno de los motivos por los cuales las mamas que amamantan padecen menos ansiedad y depresión postparto ¡Bueno para el bebé, bueno para la mamá! Tan solo hay que tener en cuenta que la producción de oxitoxina se ve inhibida por el estrés, el tabaco, el alcohol y/o dolor en los pezones.

La lactancia materna también favorece la recuperación y el estado de bienestar de la madre, ya que le ayuda a perder el peso ganado durante el embarazo con más rapidez y equilibrio; además ayuda a evitar la anemia, la hipertensión y la depresión tras el parto.

La osteoporosis y los cánceres de mama y de ovario son menos frecuentes en las mujeres que dieron de mamar a sus hijos.

Y por último convengamos la importancia social de la leche materna que tiende a igualar oportunidades y es un alimento ecológico que no debe ser fabricado, envasado o transportado.

Los primeros alimentos

Introducir los primeros alimentos suele ser una experiencia frustrante para muchos padres, precisamente porque se considera erróneamente que empezar a comer es el éxito en este propósito, pero en realidad debemos verlo como un proceso madurativo que debe hacerse paso a paso y permitirle al bebé experimentarlo por completo; primero se negará, luego escupirá sus primeras papillas y, poco a poco, irá dando los pasitos propios de este camino, ¡eso es perfectamente normal y saludable! Recordemos: mientras tome la teta, su nutrición básica está cubierta, hay que relajarse y permitir que esa criaturita nos contagie la intensidad de la experiencia de descubrir el mundo.

Los primeros alimentos preparados exclusivamente para el bebé serán papillas de batata, zapallo y un buen aceite de oliva de calidad virgen extra o, si disponemos de acceso a ellos, uno de girasol, maíz o chía de primera prensada en frío; la manzana y la pera ralladas o la banana pisada, también son excelentes opciones.

No hay necesidad de apresurarse, podemos incorporar solo un alimento por vez y en pequeñas cantidades que lentamente iremos escalando a medida que el bebé lo demande; de esta forma su sistema digestivo no estará sometido desde el vamos a combinaciones más complicadas e irá madurando paulatina y sostenidamente.

Un punto muy importante: no agregar ni sal ni azúcar, no son necesarios en absoluto; también que estos momentos sean de relax y serena alegría para los papás y el niño.

Hay que destacar es que los hábitos alimentarios se van formando y pueden ser modificados a lo largo de toda nuestra vida, pero no hay dudas que estos reciben un fuerte impulso y condicionamiento en los primeros meses de vida. A modo de ejemplo, los bajos niveles de frutas y verduras que hoy consumen los niños en su generalidad, no se debe a una elección de ellos mismos sino a la falta de estímulos que reciben por parte de su entorno; incluso, los premios y los regalos amorosos se asocian a golosinas, gaseosas y fast food que resultan nocivos para su bienestar pero que generarán una asociación a sentimientos placenteros y acogedores que crearán una fuerte influencia a lo largo de toda su vida.

La maternidad es un desafío que implica cambios en la escala de valores, estilo de vida, objetivos personales y familiares… como sea, es una excelente motivación para vivir esta etapa como la mejor oportunidad para crecer individual y familiarmente a la vez que se va auspiciando el mayor legado que podemos dejar: una persona saludable y de bien.

Pablo de la Iglesia

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Bajas deportivas por infecciones… ¡y muelas picadas!

Salud periodontal y rendimiento deportivo

El cuidado de la salud periodontal debe ser parte esencial de los cuidados del deportista.

¿Sabías que las bebidas deportivas son las principales responsables de la mala salud periodontal en los atletas y que esta, a su vez, es responsable de muchas bajas por infecciones, lesiones, desgarros o bajo rendimiento por calambres? ¡El cuidado de la boca es parte del entrenamiento!

¿Puede una infección causar una lesión?

En los deportes altamente competitivos no solo observamos bajas por lesiones, sino que en muchos casos estas son superadas por aquellas producidas por procesos infecciosos (gripe, gastroenteritis…), incluso una caries puede predisponerte a calambres e impedir un buen desempeño.

Es un hecho que los deportistas que no cuidan su salud e higiene bucal, también están dando ventaja; así lo han verificado al menos con futbolistas de ocho equipos de Inglaterra y Gales, entre los que se encuentra el Manchester United.

Los futbolistas profesionales se han prestado para que un grupo de dentistas estudiara sus bocas para conocer su estado y el resultado fue que ‘una mayoría aplastante de los jugadores tiene problemas serios en las encías (77% con gingivitis, 80% con periodontitis irreversible), casi cuatro de cada diez sufría caries activa en el momento del examen y más de la mitad una erosión dental’.

El panorama es increíble pues no es que únicamente se trate de deportistas de élite para los que la salud debería ser prioritaria, disponiendo además recursos para sostener las mejores opciones para el bienestar, sino también como un descuido inexplicable de sus clubes que, disponiendo costosos cuerpos de asesores, abandonan a atletas que les generan fortunas, ya sea por negligencia o por desconocimiento.

El estudio realizado en la University College de Londres (UCL) y publicado en el 2015 en una revista de referencia en medicina deportiva como la British Journal of Sports Medicine, reveló que:

  • el 45% de los 187 jugadores estudiados aseguró encontrarse molesto con su salud bucal;
  • el 20% admitió que el estado de su boca tiene un impacto negativo en su calidad de vida;
  • el 7% aseguró que les perjudica a la hora de entrenar o jugar al fútbol.

Más allá de estos datos subjetivos, los especialistas señalan que este estado de cosas impacta negativamente en el estado físico más allá de lo que puedan identificar los propios jugadores.

El responsable del estudio, Ian Needleman, afirmó:

«La mala salud oral afecta a la calidad de vida y al bienestar de los jugadores.»

Agregando luego que esto puede incluir infecciones catastróficas y abscesos, dolor de grado menor y sensibilidad que afecte a la calidad del sueño y la alimentación, asuntos esenciales para un deportista de élite.

Estudios anteriores

En otros estudios anteriores se ha observado el vínculo entre la salud y la higiene periodontal en relación a la integridad cardiovascular y la carencia de Coenzima Q10; personalmente, amén de los adecuados cuidados de la boca, yo recomendaría que todo deportista profesional con gran despliegue físico consuma un complemento de Coenzima Q10 en forma de ubiquinona o ubiquinol, de esta manera se asegura un refuerzo antioxidante, estimula el metabolismo mitocondrial, fortalece la resiliencia de su corazón y auspicia un mejor rendimiento. Pero eso es tema para otro artículo…

Hoy día se comprende mejor el vínculo entre la alimentación y el estilo de vida en relación a los procesos inflamatorios del cuerpo, aunque este es un aspecto aún muy descuidado; al respecto el especialista anteriormente mencionado agregó:

«Está bien documentado científicamente que estas enfermedades orales, especialmente las de las encías, y las infecciones bucales pueden provocar inflamación en el resto del cuerpo.»

Y un dato sorprendente: los jugadores sufren estos problemas por encima de la media de la población siendo aproximadamente el 40% de los futbolistas los que tienen caries y la mitad padecen desgaste dental. ¿Cuál sería el principal sospechoso junto a los malos hábitos alimentarios? La acidez de las bebidas deportivas, aseguran los investigadores.

Unos años antes, había sido el F.B. Barcelona, quienes enfatizaron en la salud bucal de sus jugadores; era el 2003 y el club contaba en su plantilla con Ronaldhino, Reiziger, Puyol, el Conejo Saviola y ya venían pidiendo minutos Xavi, Iniesta y Messi.

Entonces, los 30 jugadores de la plantilla profesional se sometieron a un control periodontal durante tres años; los responsables del estudio fueron un grupo de  expertos del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge y los galenos del Barça, Ricard Pruna y Joan Ardèvol, quienes en su momento afirmaron:

“Los altos niveles de rendimiento requeridos para un jugador de fútbol sólo pueden alcanzarse por un individuo totalmente sano.”

Y también señalaban la importancia de proteger la inversión y el esfuerzo del club y de los jugadores dándole especial importancia a la boca:

“El tiempo, esfuerzo y dinero invertido en el logro de este máximo nivel de rendimiento no se debe poner en riesgo con problemas de salud bucal.”

Los investigadores no establecieron un vínculo causa-efecto preciso pero cuantificaron una clara correlación entre el índice de problemas bucales de los jugadores y sus lesiones musculares de origen desconocido.

Según explica el Dr. Cosme Gay-Escoda, responsable del estudio:

“Una buena higiene dental es decisiva en el deporte y una simple infección en la boca, que pasa al torrente sanguíneo, debilita seriamente los músculos del futbolista”.

Quizás el caso más grave sea el que le costó la vida al escolta estadounidense del Internacional-Santos de baloncesto, Laurence Young, fallecido en el 2011 a consecuencia de una enfermedad bacteriana originada en una infección bucal.

En esos tiempos, jugadores como Malouda, Gerrard y Van Persie buscaron en la salud de su boca la solución a sus molestias físicas; este último, Cesc Fàbregas, José Antonio Reyes, el checo Rosicky, el francés Abou Diaby o Tony Adams se han quitado las muelas de juicio por consejo del Dr. Philippe Boixel, osteópata con amplia trayectoria en el mundo futbolístico.

El estudio del F.C. Barcelona encontró también que solo el 50% de los jugadores acudía con regularidad al dentista, de los 30, únicamente 18 se cepillaban los dientes dos veces al día, tan solo 4 de ellos utilizaban hilo dental y como media padecían 2,2 caries por jugador.

Otro problema es el bruxismo, una tendencia a apretar y rechinar los dientes mientras se duerme que generalmente se le achaca al estrés en la medicina convencional pero que ante todo, en la naturopatía alimentaria consideramos entre la etiología a los parásitos, las cándidas y los desequilibrios de la microbiota; para esta referencia, un tercio de la plantilla del Barça sufría bruxismo y dos tercios del plantel (por encima de la media habitual de la población) presentaban un problema importante de maloclusión (dientes están mal alineados que no encajan los superiores con los inferiores).

“Para respirar bien tengo que tener toda la boca abierta y me canso antes. Cuando era niño, mi madre se empeñaba en que me pusiera aparato y tenía que haberla hecho caso.”

Ronaldhino Gaucho

Cuidados naturales

Además de las visitas al odontólogo, en medicina natural vamos un poco más allá con las medidas de higiene cotidiana. En primer lugar, por supuesto, evitamos las pastas dentales comerciales cargadas de azúcares simples, edulcorantes sintéticos, colorantes o conservantes, optando por versiones naturales de cuidada elaboración; también podemos utilizar en su lugar aceite de coco, que además de tener propiedades antiinfecciosas, aporta valor nutricional.

Otra alternativa que suma es el oil pulling, un beneficioso enjuague bucal con aceites de buena calidad. Normalmente se realiza en ayunas y consiste en tomar una cucharada de aceite de coco o sésamo y mantenerlo en la boca moviendo el aceite por toda la cavidad bucal no menos de 5 y hasta 30 minutos; hay que hacerlo pasar a conciencia entre los dientes y procurar el contacto con todos los espacios. ¡Además es una excelente meditación!

El bicarbonato de sodio también puede ser útil para preparar un excelente enjuague bucal; se añade una cucharadita a la mitad de un vaso de agua y con ello enjuagamos la boca.

Los enjuagues con infusiones de caléndula, malva o salvia, o de la tintura de equinácea diluida en agua, tienen propiedades astringentes, antiinflamatorias y hemostáticas y su uso nos puede ayudar a prevenir y bajar la inflamación, así como a frenar el sangrado.

Para enjuagues bucales también podemos utilizar algunos aceites esenciales como tea tree o eucalipto, del mismo modo -siempre siguiendo instrucciones del fabricante y asegurándonos que sean de calidad alimentaria-, podemos recurrir a una o dos gotas para masajear las encías y prevenir el retroceso de las mismas.

Pablo de la Iglesia

Bibliografía:
La periodontitis reduce el rendimiento deportivo
Las manos mágicas de Boixel
Las muelas picadas del Barça
Más caries, menos goles

 

 

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Ajo para bajar la hipertensión

Ajo contra la hipertensión

El ajo es un aliado invaluable para la hipertensión.

Habitualmente se observa que la hipertensión es una consecuencia inevitable de la edad. ¡No es así! El ajo te ayuda a evitarlo.

Un viejo estudio en el que se midió la presión arterial de miles de personas en el ámbito rural de Kenya donde aún guardaban una dieta tradicional basada en verduras, fruta, cereales integrales y legumbres, encontró que su presión arterial baja con la edad mientras que la de los habitantes de los países con alimentación industrializada aumenta.  ¡Esto quedó bien establecido hace 90 años con este estudio y otros que le siguieron!

¡Chau prejuicio! Los keniatas no son extraterrestres y si es válido para ellos, también lo es para ti. Veamos como los hechos dicen que el ajo puede ayudarnos a bajar la hipertensión y obtener una perfomance cardiovascular equivalente.

Ajo añejado

Un trabajo publicado en el 2010, realizado en la Universidad de Adelaida (Australia), analizó el impacto de cuatro cápsulas al día de un suplemento llamado extracto de ajo añejado durante tres meses a cincuenta individuos; los resultados pusieron en evidencia la utilidad del ajo para aliviar la hipertensión.

El impacto del consumo de ajo fue en promedio de 10mmHg más baja para la presión sistólica, es decir la presión que ejerce la sangre cuando es expulsada del corazón a los vasos sanguíneos.

Los participantes del estudio que ingirieron cuatro cápsulas de extracto de ajo al día se beneficiaron con una reducción de la presión arterialKyolic cardiovascular que los que recibieron un placebo no experimentaron; por supuesto, esto no es ninguna novedad para los naturópatas o para los terapeutas de medicinas tradicionales que desde hace miles de años recomiendan los beneficios del ajo para la salud del sistema cardiovascular, el cual también reduce el colesterol elevado, es antioxidante y antiinflamatorio.

Una de las empresas que se ha comprometido con el desarrollo de complementos de ajo añejado y una importante inversión en estudiar científicamente sus propiedades es Kyolic y su producto Kyolic Cardiovascular está en línea con el utilizado en este trabajo; la recomendación es consumir dos o más cápsulas al día con las comidas.

Preparaciones caseras

De ninguna manera esto quiere decir que otros complementos basados en extracto de ajo o el mismo alimento no sean efectivos; incluso podemos preparar nuestros propios extractos de ajo macerando más o menos una cabeza de ajo en aceite de oliva virgen o un buen vinagre de manzana durante una o dos semanas; luego usaremos el preparado como lo hacemos habitualmente con el aceite o el vinagre.

El extracto de ajo del ejemplo anterior se obtiene durante periodos más largos, tendrá algunas propiedades diferenciales y quizá sea una mejor opción para utilizar durante periodos concretos en los que buscamos un resultado terapéutico, pero nuestras elaboraciones caseras serán perfectamente útiles a modo de prevención y mantenimiento.

Otra forma de aprovechar las propiedades del ajo es esperar diez minutos antes de cocinarlo o comerlo, esto activa la enzima que libera los compuestos antiplaquetarios.

Tampoco hay que descartar como opción el ajo en polvo. El Dr. Michael Greger, miembro del Colegio Americano de Medicina Legal (ACLM) y muy reconocido médico general especializado en nutrición clínica, afirma que consumir diariamente menos de un cuarto de cucharadita de ajo en polvo ha evidenciado en algunos estudios que los participantes parecían exhibir menos rigidez aórtica:

A nuestro modo de ver, esto se debe a que el ajo parece mejorar la función del revestimiento interno de nuestras arterias, lo que ayuda a que se relajen.
Pero los mecanismos de protección del ajo contra las enfermedades cardiovasculares son diversos e incluyen una combinación de efectos anticoagulantes, antioxidantes, que evitan la formación de coágulos y que reducen tanto la presión arterial como el colesterol.

En nuestro artículo Ajo: prevención y alivio del cáncer, encontrarás más opciones de consumo.

Ajo contra la hipertensión

¿Ajo para bajar la hipertensión? ¡Por supuesto!

¿Tú médico se ha burlado de ti cuando le has contado que cuidas tu salud cardiovascular con un suplemento de ajo? ¿Los «defensores de la ciencia» insisten en que se trata de supersticiones? ¡Mándalos a estudiar!
Y de paso cuéntales que la misma Comisión E (equivalente a la FDA USA pero en Alemania o, salvando distancias abismales, a la ANMAT en Argentina), lo indica el empleo en hiperlipidemias, arteriosclerosis, hipertensión arterial y en la prevención de problemas vasculares relacionados con la edad.

Cada uno con su médico de confianza decidirá si el ajo por si solo es suficiente, si es mejor combinarlo con otras sustancias naturales como el magnesio o, en última instancia, recurrir a un fármaco. Pero claramente un enfoque integrativo que priorice el cuidado natural, tiene grandes ventajas comparativas.

Pablo de la Iglesia

Bibliografía

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Magnesio, regulador de la presión arterial

Magnesio, regulador de la presión arterial

Una nueva investigación identifica al magnesio como una alternativa inocua para controlar la hipertensión.

Con ligeras variaciones estadísticas, aproximadamente la tercera parte de las personas adultas que viven en países desarrollados con alimentación basada en ultraprocesados  tiene presión arterial y aproximadamente la mitad no recibe ningún control; en el mundo mueren 10.000.000 de personas anualmente por su causa.

La presión arterial elevada aumenta el riesgo de dos de las principales causas de muerte en la actualidad: enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular; es importante señalar que hay una abrumadora evidencia que en la amplísima mayoría de los casos esta es una enfermedad que se puede prevenir y controlar con hábitos saludables; es decir, por acción u omisión, generalmente es un padecimiento derivado de nuestras elecciones vinculadas al estilo de vida.

Ha sido llamada como la “asesina silenciosa“ porque no presenta síntomas claros que adviertan su manifestación, sin embargo es una enfermedad frecuente y peligrosa que puede detectarse fácilmente con una medición frecuente con un simple tensiómetro.

En lo que respecta a la presión arterial, cuanto más baja, mejor. El límite de 140/90 que probablemente hayas oído más de una vez es arbitrario. Incluso quienes empiezan con unos niveles de 120/80 pueden beneficiarse de una reducción de la presión arterial. Es probable que tu médico se quede contento con niveles de 120/80, pero los estudios indican que la presión arterial ideal, es decir, la que no se beneficiaría de una reducción, podría ser 110/70.

Dr. Michael Greger

Nuevos datos

Un meta-análisis realizado por la Iniciativa de Investigación Estratégica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana, ha observado resultados positivos que muestran una asociación entre una ingesta diaria de magnesio y una reducción de la presión arterial cuando esta está elevada.

Además, para mayor beneficio, ya se ha demostrado previamente y sin lugar a dudas que los niveles adecuados de magnesio en la dieta y/o su suplementación contribuyen a estabilizar el sistema nervioso y muscular, mantener un latido del corazón regular, una inmunidad robusta, una estructura ósea sólida, proteger de la diabetes o mejorar el rendimiento deportivo; demasiados puntos a favor para un nutriente cuya complementación únicamente debe ser cuidadosamente evaluada cuando se padece insuficiencia renal.

Suplementos de magnesio contra la hipertensión

La investigación incluye datos de 34 ensayos clínicos con un total de 2.028 participantes y ha sido publicada en la revista Hypertension de la American Heart Association (AHA) en el 2016,

Los investigadores observaron que los participantes que tomaban una media de 368 mg de magnesio al día durante un promedio de 3 meses registraron una disminución de la presión arterial sistólica de 2,00 mmHg y una disminución de la presión arterial diastólica de 1,78 mm Hg; también observaron que los pacientes que tenían una ingesta de 300 mg de magnesio por día habían elevado los niveles de magnesio en la sangre y reducido la presión arterial en el plazo de un mes.

 

«Con su relativa seguridad y bajo coste, los suplementos de magnesio podrían ser considerados como opción para disminuir la presión arterial en personas de alto riesgo o en pacientes con hipertensión.»

Yiqing Song, M. D., Sc.D.,
Universidad de Indiana, Indianapolis.

Los niveles elevados de magnesio en sangre se asociaron a una mejora en el flujo sanguíneo, lo que ha sido considerado como un factor relacionado con la presión arterial baja.

¿Alimentos o complementos?

Es muy difícil adquirir los niveles adecuados de magnesio a través de la dieta, sobre todo en quienes consumen pocos vegetales o siguen dietas desequilibradas basadas en alimentos ultraprocesados y con alta ingesta de alcohol; del mismo modo le ocurre a quienes padecen problemas de absorción intestinal como el intestino permeable o los deportistas que no hacen foco e la alimentación.

Sin embargo la portavoz de AHA, Penny Kris-Etherton, Ph.D., Profesora de Nutrición de la Universidad de Pensilvania, ha manifestado una posición que interpreta de manera diferente los resultados: «Este estudio pone de relieve la importancia de consumir una dieta saludable que proporcione la cantidad recomendada de magnesio como una estrategia para ayudar a controlar la presión arterial.»; añadiendo que «Es importante destacar que esta cantidad de magnesio (368 mg / día) se puede obtener a partir de una dieta saludable que vaya acorde con las recomendaciones dietéticas de la AHA.»

Es verdad, podemos cubrir las necesidades mínimas de magnesio con la dieta, pero el riesgo de no hacerlo es muy alto; ni hablar si llevamos el debate a la búsqueda de cantidades óptimas. En cambio, un sencillo y económico suplemento de magnesio aporta enormes beneficios de forma inocua que van más allá de su papel regulador de la presión arterial; entre ellos mencionemos la integridad cardiovascular, la síntesis proteica, la salud intestinal, el rendimiento físico, la salud mental, entre otros. Recomiendo leer más sobre el tema en nuestro artículo Beneficios del Magnesio.

Yiqing Song, líder del estudio, ha señalado: «De acuerdo con estudios anteriores, nuestra evidencia sugiere que el efecto antihipertensivo del magnesio podría ser sólo es eficaz en personas con deficiencia o insuficiencia de magnesio»; observo que la mayoría de nosotros no recurrimos habitualmente a un análisis bioquímico de los niveles de cada nutriente, pues en general resulta más simple recurrir a una estrategia eficaz, económica e inocua como un complemento nutricional. Lo cual se aplica rigurosamente al uso suplementario de magnesio.

Pablo de la Iglesia